{"id":45435,"date":"2024-09-08T10:30:00","date_gmt":"2024-09-08T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/otros\/"},"modified":"2024-09-09T14:07:52","modified_gmt":"2024-09-09T12:07:52","slug":"otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/otros\/","title":{"rendered":"Otros"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=1280%2C720&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45428 size-full\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=500%2C281&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=465%2C262&amp;ssl=1 465w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2-2.jpg?resize=695%2C391&amp;ssl=1 695w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Rev.do Canonigo John W. Kilgore, M.D.<\/em><br\/>8 de septiembre de 2024 <br\/>El decimosexto domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>Entr\u00f3 a una casa y no quer\u00eda que nadie supiera que estaba all\u00ed\u2026 les orden\u00f3 que no se lo dijeran a nadie\u2026<\/em><br\/><br\/><em>Marcos 7:36<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra lectura del evangelio de hoy es otra historia asombrosa de sanaci\u00f3n de Jes\u00fas; en realidad, dos historias de sanaci\u00f3n. Pero lo a\u00fan m\u00e1s asombroso de este pasaje del evangelio es algo que siempre me ha intrigado sobre las acciones y el ministerio de Jes\u00fas. Entr\u00f3 en una casa y no quer\u00eda que nadie supiera que estaba all\u00ed&#8230; y, despu\u00e9s de haber abierto los o\u00eddos del sordo y haberle soltado la lengua, \u00ab&#8230; les orden\u00f3 que no se lo dijeran a nadie&#8230;\u00bb \u00bfNo era \u00e9l el Hijo de Dios? \u00bfNo deber\u00eda estar proclamando eso y dici\u00e9ndoselo a la gente? Publicidad. Difundiendo esta gran noticia acerca de s\u00ed mismo.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero eso no es qui\u00e9n era Jes\u00fas, ni c\u00f3mo se comportaba. Siempre se\u00f1ala hacia otro lado, no hacia s\u00ed mismo. Tantas veces en las Sagradas Escrituras vemos y escuchamos a Jes\u00fas desviando la atenci\u00f3n de s\u00ed mismo. Nunca se proclam\u00f3 verbalmente de manera directa como el Hijo de Dios. En las pocas ocasiones en que hizo referencia a eso, fue una referencia obtusa, y siempre en tercera persona. En la iglesia es f\u00e1cil para nosotros centrarnos en nuestra parroquia, nuestras actividades, nuestro crecimiento, nuestros desaf\u00edos. Humanamente normal. Pero el Jes\u00fas cl\u00e1sico siempre se\u00f1ala hacia otro lado. Nos recuerda que no miremos hacia adentro sino hacia afuera. Pero Jes\u00fas nos recuerda que nunca se centr\u00f3 en s\u00ed mismo o en su grupo de seguidores. Nunca dijo, m\u00edrenme, yo soy el importante, m\u00edrennos a nosotros. Y si piensan en eso, cuando los humanos hacen eso es cuando los humanos se meten en problemas. Y las organizaciones.            <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Piensen en el Imperio Romano, el Imperio Otomano, el Tercer Reich alem\u00e1n. Tan preocupados por s\u00ed mismos, por el poder y el alcance. Pensemos en los seres humanos individuales, en las personas famosas que a lo largo de los a\u00f1os estuvieron en el centro de atenci\u00f3n, que se hicieron famosas y, cuando la atenci\u00f3n se centr\u00f3 en ellas, cayeron en una espiral de drogas, alcohol o conductas realmente malas: artistas como Judy Garland, Elvis Presley, Prince; l\u00edderes religiosos, Jimmy Swaggart, Jim y Tammy Baker, figuras hist\u00f3ricas, Julio C\u00e9sar, Luis XIV y Mar\u00eda Antonieta, Hitler. Todos se centraron en s\u00ed mismos, en organizaciones y en individuos. O pensemos en los pol\u00edticos actuales de Estados Unidos, Italia y el Reino Unido.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un sabio aforismo al considerar el trabajo de las parroquias: aquellas parroquias que se centran en s\u00ed mismas y en sus problemas internos no crecen, sino que se reducen. Y aquellas que se centran en el ministerio y la divulgaci\u00f3n florecen. De hecho, la Comuni\u00f3n Anglicana y la Iglesia Episcopal han sido criticadas por su constante preocupaci\u00f3n por la ordenaci\u00f3n de mujeres como sacerdotes y por la bendici\u00f3n de los matrimonios entre personas del mismo sexo en lugar de preocuparse por los necesitados. Puntos muy v\u00e1lidos. Hace una d\u00e9cada, la Iglesia Episcopal estadounidense gast\u00f3 una gran cantidad de dinero en demandas por parroquias que se iban por cuestiones doctrinales. Dinero que podr\u00eda haberse gastado en ayudar y edificar.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas no se se\u00f1ala a s\u00ed mismo, sino a los dem\u00e1s. Hay una cita significativa que me encanta y que creo que ya he compartido con ustedes. Es de la famosa autora afroamericana contempor\u00e1nea Maya Angelou. Ella dijo: \u201cHe aprendido que la gente olvidar\u00e1 lo que dijiste, la gente olvidar\u00e1 lo que hiciste, pero la gente nunca olvidar\u00e1 c\u00f3mo la hiciste sentir\u201d. C\u00f3mo hacemos sentir a alguien.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debido a los viajes, las asignaciones laborales y el hecho de que mi pareja est\u00e9 en los Estados Unidos, como muchas veces solo, generalmente en restaurantes. Los camareros y el personal de los restaurantes que frecuento se han convertido en mis amigos. Mi familia de fuera de la ciudad, por as\u00ed decirlo. Me he convertido en un estudioso de los camareros y el personal de los restaurantes. Intento saber sus nombres y saludarlos individualmente, personalmente. Los llamo por su nombre. \u00bfTienen alguna idea de lo valorada que se siente una persona con eso? Personas que a menudo son ignoradas, subestimadas. Son las personas especiales que me hacen sentir bien. Son atentas, cari\u00f1osas y sinceras.         <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recientemente descubr\u00ed un restaurante chino en este barrio, muy cerca de aqu\u00ed. Es esencialmente comida china gourmet. Un lugar elegante con manteles blancos y muy buena comida. El jueves por la noche cen\u00e9 all\u00ed despu\u00e9s de mi turno en el gimnasio y estaba reflexionando sobre mi serm\u00f3n de hoy. \u00bfQu\u00e9 puedo decir? \u00bfQu\u00e9 mensaje ser\u00eda m\u00e1s valioso para los fieles en San Pablo hoy? Y me di cuenta de que estaba justo frente a m\u00ed.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un camarero joven all\u00ed. Probablemente de unos 20 a\u00f1os. Que tiene la sonrisa m\u00e1s contagiosa y sociable. Siempre est\u00e1 sonriendo, genuinamente. Sonriendo de oreja a oreja como decimos. Y sonriendo de adentro hacia afuera. Un tipo encantador. Solo interactuar con \u00e9l te hace sentir bien y sonre\u00edr. John es el nombre que usa aqu\u00ed&#8230; De todos modos, solo interactuar con \u00e9l te hace sentir mejor. Te levanta el \u00e1nimo. Sonr\u00edo solo de pensar en su sonrisa.          <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gerente de mi restaurante favorito en St. Louis, Missouri, donde viv\u00ed y trabaj\u00e9 durante 30 a\u00f1os es una mujer encantadora llamada Jennifer, que siempre hace que todos se sientan bienvenidos. Un gran abrazo y un sincero \u201c\u00a1Qu\u00e9 bueno verte! \u00a1Te extra\u00f1amos!\u201d.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un trabajador similar aqu\u00ed en San Pablo dentro de los muros. Uno de nuestros empleados en el que probablemente no te fijas. Un hombre de mediana edad que tiene una historia horrible en otro pa\u00eds. Imag\u00ednate que tu familia al improviso te abandona, en un instante, en un momento tu vida se transforma. La historia de su vida es profundamente conmovedora. Una historia horrible y \u00e9l podr\u00eda ser amargado, abatido y muy triste. Sin embargo, es la persona m\u00e1s positiva, sonriente, y positiva que encuentro a diario. Siempre me invita a una taza de caf\u00e9, por la que quiere pagar, aunque estoy segura de que no est\u00e1 dentro de su presupuesto. Su personalidad y su sonrisa te animan. Te levantan. Trabaja duro aqu\u00ed y en sus otros trabajos, en plural. Y siempre est\u00e1 sonriendo.           <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un art\u00edculo titulado \u00abC\u00f3mo ser miserable\u00bb. Dice: \u201cPiensa en ti mismo. Habla de ti mismo. Utiliza el \u201cyo\u201d tan a menudo como puedas. Refl\u00e9jate continuamente en la opini\u00f3n de los dem\u00e1s. Escucha con avidez lo que la gente dice de ti. Espera ser apreciado. S\u00e9 desconfiado. S\u00e9 celoso y envidioso. S\u00e9 sensible a los desaires. Nunca perdones una cr\u00edtica. No conf\u00edes en nadie m\u00e1s que en ti mismo. Exige consideraci\u00f3n y respeto. Exige que se acuerde de ti mismo en todo. Enfur\u00e9cete si la gente no te agradece los favores que les has mostrado. Nunca olvides un servicio que hayas prestado. Elude tus deberes si puedes. Haz lo menos posible por los dem\u00e1s\u201d.               <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas ten\u00eda una opini\u00f3n diferente y nos se\u00f1ala una forma diferente de interactuar con los dem\u00e1s. Creo que debemos tomar ese art\u00edculo y hacer lo contrario. Pensar en los dem\u00e1s. Hablar de los dem\u00e1s. Usar el \u201ct\u00fa\u201d. Apreciar a los dem\u00e1s y hablarles. Preg\u00fantales sobre ellos mismos. Perdonar los desaires y las cr\u00edticas. Ser considerado y respetuoso con los dem\u00e1s, incluso si su opini\u00f3n es diferente a la tuya. Buscar formas de animar a otras personas. \u00bfNo es eso lo que hizo Jes\u00fas? La forma en que actu\u00f3. Los estados de \u00e1nimo son contagiosos. Jes\u00fas nos est\u00e1 llamando a ser un agente que haga que los dem\u00e1s se sientan bien.              <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barak Obama dijo en su discurso de aceptaci\u00f3n en la Convenci\u00f3n Nacional Dem\u00f3crata: \u201cEsto nunca se hab\u00eda tratado de m\u00ed. Se trata de ustedes\u201d. Hace a\u00f1os, el Ej\u00e9rcito de Salvaci\u00f3n estaba celebrando una convenci\u00f3n internacional y su fundador, el general William Booth, no pudo asistir debido a una debilidad f\u00edsica. Envi\u00f3 un cable, un telegrama (la principal forma de comunicaci\u00f3n en aquellos d\u00edas antes de las reuniones por Internet y Zoom) a los miembros de la convenci\u00f3n. Era una sola palabra: \u201cOTROS\u201d.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay un poema an\u00f3nimo que dice as\u00ed:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Busqu\u00e9 mi esp\u00edritu, pero no pude ver mi esp\u00edritu;<br\/>Busqu\u00e9 a mi Dios, pero mi Dios me eludi\u00f3;<br\/>Busqu\u00e9 a mi hermano (o hermana) y los encontr\u00e9 a los tres.<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas nos est\u00e1 llamando a ser un agente que haga que los dem\u00e1s se sientan bien.<\/p>\n<p><span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/otros\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":45427,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2203,2202],"tags":[],"class_list":["entry","author-andrea","has-excerpt","post-45435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adoracion","category-sermones-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/1-2.jpg?fit=1280%2C720&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s64wxd-otros","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45435"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45436,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45435\/revisions\/45436"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45427"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}