{"id":45407,"date":"2024-09-01T10:30:00","date_gmt":"2024-09-01T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/?p=45407"},"modified":"2024-09-05T13:07:46","modified_gmt":"2024-09-05T11:07:46","slug":"el-camino-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/el-camino-del-corazon\/","title":{"rendered":"El Camino del Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=1280%2C720&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45411 size-full\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=500%2C281&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=465%2C262&amp;ssl=1 465w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/4.png?resize=695%2C391&amp;ssl=1 695w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Rev.do Dr. Francisco Alberca, PhD.<\/em><br>1 de septiembre de 2024 <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El decimoquinto domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/em><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cantar y rendir gracias a Dios por los bienes recibidos, es un gesto que lo encontramos en la entera Sagrada Escritura, hoy tambien nosotros estamos llamados a alabar y bendecir el santo nombre de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta alabanza no tiene que ser unicamente con las palabras, sino que sobretodo con nuestras acciones y as\u00ed es como la vida de bautizados que Dios quiere, nos la describe claramente la carta de Santiago que hoy hemos escuchado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Apostol propone claramente la religi\u00f3n que Dios quiere: \u00abvisitar hu\u00e9rfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo\u00bb. Los cristianos de verdad son aquellos que demuestran con sus obras lo que creen. Tal cual como lo describe el salmo 14, cuando nos recuerda quienes son los que habitan en la tienda junto al Se\u00f1or; ser\u00e1n justamente los que proceden honradamente y practican la justicia, los que tienen intenciones leales y no calumnian, el que no hace mal a su pr\u00f3jimo, el que no abusa del inocente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos hermanos y hermanas a la palabra hay que llevarla a la pr\u00e1ctica, pues la fe sin obras est\u00e1 muerta. Asi que cuando&nbsp; tengas que elegir entre dos caminos, preg\u00fantate cu\u00e1l de ellos tiene coraz\u00f3n. Quien&nbsp; elige el camino del coraz\u00f3n, no se equivoca nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 significa el camino del coraz\u00f3n? Es el camino del amor, de la atenci\u00f3n a los dem\u00e1s, del saber dar lo m\u00e1s valioso que tienes, de gastar el tiempo por los otros sin esperar nada a cambio, de saber decir no a lo que a m\u00ed m\u00e1s me gusta, si es necesario, para que otro salga favorecido. Este es el camino que conduce a la felicidad, este es el verdadero camino del cristiano, no el de las apariencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto es justamente lo que hoy nos ense\u00f1a nuestro Se\u00f1or en el Santo Evangelio que hemos escuchado. Jes\u00fas se enfrenta a los Judios por que ellos son m\u00e1s fieles a las tradiciones que al verdadero mandmiento de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellos dejan a un lado el mandamiento de Dios para vivir aferrados a la tradici\u00f3n de los humanos. El cristianismo, desde sus primeros tiempos, tuvo que optar entre la fidelidad al evangelio de Jes\u00fas y el cumplimiento de algunas tradiciones jud\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos pensar en esto, poniendo s\u00f3lo algunos ejemplos muy conocidos tales como: en el cumplimiento estricto del descanso sab\u00e1tico y la ayuda urgente a enfermos, o entre la ley del tali\u00f3n y el amor y el perd\u00f3n a los enemigos, entre la pureza estrictamente legal y la pureza del coraz\u00f3n, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La actitud de Jes\u00fas en todos estos casos la conocemos muy bien por los evangelios y sabemos que San Pablo y dem\u00e1s ap\u00f3stoles tuvieron que sufrir mucho por mantenerse fieles al Maestro. Lo importante es que tambi\u00e9n nosotros, ahora, sepamos siempre optar por la fidelidad al evangelio de Jes\u00fas, frente a ciertos tradicionalismos est\u00e9riles y vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pureza legal y ritual no debe nunca servirnos para justificar la mezquindad del coraz\u00f3n. No tapemos nuestra falta de misericordia, de perd\u00f3n, de amor generoso y desinteresado a Dios y al pr\u00f3jimo, con el simple cumplimiento de ritos, rezos, ayunos y sacrificios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy Jes\u00fas nos lo dice muy claro en este evangelio: lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Nuestra principal tarea, a lo largo de toda nuestra vida es purificar nuestro coraz\u00f3n, tratando de hacerle lo m\u00e1s posible semejante al coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Porque s\u00f3lo en la medida en que nuestro coraz\u00f3n se parezca cada d\u00eda un poco m\u00e1s y m\u00e1s al coraz\u00f3n de Cristo, podremos decir que vamos avanzando en la verdadera virtud cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No caigamos nosotros tambien en el peligro de aparentar y lavarnos las manos nada m\u00e1s por ritual, jam\u00e1s perdamos de vista lo fundamental, lo que Dios quiere, para centrarse en cosas de menor importancia, las tradiciones o lo que nos empuja ha hacer nuestra hipocresia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas confirma la doctrina de los profetas contra el formalismo en la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n. Pone en evidencia la deformaci\u00f3n que lleva al ser humano a parecer bueno m\u00e1s que a serlo de verdad; a preferir el cumplimiento externo de la ley al cambio real del coraz\u00f3n; a poner m\u00e1s atenci\u00f3n en practicar con cuidado los ritos que en procurar la uni\u00f3n de coraz\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordemos siempre que lo que sale del interior del hombre es lo que cuenta, no lo externo. Porque del interior del ser huamno salen las obras buenas y las malas. Jes\u00fas da un cat\u00e1logo de las maldades que salen del coraz\u00f3n: fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamaci\u00f3n, orgullo, frivolidad. Esto l\u00f3gicamente es un fiel retrato de una sociedad corr\u00fapta y lejana de los deseos de Dios. \u00bfNo se parece esta descripci\u00f3n a lo que est\u00e1 ocurriendo en muchos ambientes de nuestra sociedad? Quiz\u00e1 tambi\u00e9n nosotros estamos un poco contaminados de estas maldades?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para desterrar esto de nuestras vidas, aceptemos d\u00f3cilmente la palabra que se nos ha sembrado en nuestros corazones, la cual ser\u00e1 la que nos dar\u00e1 la salvaci\u00f3n. Llev\u00e9mosla a la pr\u00e1ctica y no nos limitemos solo a escucharla, porque si actuamos as\u00ed no aremos m\u00e1s que enga\u00f1arnos nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La religi\u00f3n pura e intachable a los ojos de Dios Padre es esta: visitar hu\u00e9rfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo.&nbsp;Me parece importante resaltar el texto del ap\u00f3stol Santiago cuando nos dice que: la mejor manera de aceptar la palabra de Dios y llevarla a la pr\u00e1ctica es atender a las personas necesitadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pidamos nosotros, pues, que Dios nos d\u00e9 un coraz\u00f3n puro y misericordioso siempre dispuesto a ayudar a quien m\u00e1s nos necesite, pues as\u00ed lo hizo nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuantas veces gastamos tiempo y dinero buscando la felicidad y muchas de las veces est\u00e1 tan a portada de mano que no somos en grado de darnos cuenta? In\u00fatil b\u00fasqueda que termina a menudo en la duda, en la desesperanza, en la angustia vital, en la n\u00e1usea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta semana seamos sensibles a las ense\u00f1anzas de nuestro Se\u00f1or y pidamosle los dones del Esp\u00edritu, que son justamente lo que muchas de las veces el coraz\u00f3n humano ahela incansablemente y que es lo que nos da la verdadera felicidad, para poder as\u00ed caminar por los caminos de la vida con la frente en alto, orgullosos de pertenecer al gran movimiento de Jes\u00fas. Am\u00e9n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 significa el camino del coraz\u00f3n?<\/p>\n<p><span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/el-camino-del-corazon\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3053,"featured_media":45408,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2203,2202],"tags":[],"class_list":["entry","author-francisco-alberca","has-excerpt","post-45407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adoracion","category-sermones-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/3.png?fit=1280%2C720&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p64wxd-bOn","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3053"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45407"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45421,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45407\/revisions\/45421"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45408"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}