{"id":45339,"date":"2024-08-25T10:30:00","date_gmt":"2024-08-25T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/por-que-estas-aqui\/"},"modified":"2024-09-02T15:22:35","modified_gmt":"2024-09-02T13:22:35","slug":"por-que-estas-aqui","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/por-que-estas-aqui\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed?"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=1280%2C720&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-45334 size-full\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=500%2C281&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=800%2C450&amp;ssl=1 800w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=465%2C262&amp;ssl=1 465w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/2.jpg?resize=695%2C391&amp;ssl=1 695w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Rev.do Canonigo John W. Kilgore, M.D.<\/em><br\/>25 de agosto de 2024 <br\/>El decimocuarto domingo despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por eso muchos de sus disc\u00edpulos<br\/>se volvi\u00f3 y ya no andaba con \u00e9l.<\/em><\/p>\n<cite><em>Juan 6:66<\/em><\/cite><\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mmm. Una lectura interesante del evangelio. Jes\u00fas habla a sus disc\u00edpulos del pan y del vino en t\u00e9rminos muy carnales: los que comen mi carne y beben mi sangre, permanecen en m\u00ed. \u00a1Y reaccionan! Es f\u00e1cil ser inmune a esas palabras porque las escuchamos mucho, pero si realmente lo piensas, es un poco asqueroso y era nuevo para ellos. Comiendo su carne y bebiendo su sangre. Y los disc\u00edpulos dijeron: \u201cEsta ense\u00f1anza es dif\u00edcil; \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 aceptarlo?\u2026Por esto muchos de sus disc\u00edpulos se volvieron atr\u00e1s y ya no andaban con \u00e9l\u201d.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa frase es f\u00e1cil que pase por desapercibido. \u00a1Y esto realmente se destac\u00f3 para m\u00ed esta semana mientras oraba con la lectura del evangelio y discern\u00eda qu\u00e9 predicar que no fuera pan otra vez! \u201cPor esto muchos de sus disc\u00edpulos se volvieron atr\u00e1s y ya no andaban con \u00e9l\u201d Cu\u00e1ntas veces pensamos que no todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas lo siguieron; \u00bfQue algunos se volvieron atr\u00e1s? Pero doce se quedaron. Es importante recordar que los Doce se quedaron. Los importantes. Y aqu\u00ed estamos 2000 a\u00f1os despu\u00e9s. Mire d\u00f3nde estamos y qu\u00e9 tenemos en una tradici\u00f3n de fe y d\u00f3nde adoramos. San Pablo Intramuros, con m\u00e1s de 150 a\u00f1os. En Roma. Se dice que la ciudad tiene la mayor cantidad de iglesias del mundo: m\u00e1s de 900 iglesias aqu\u00ed.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfc\u00f3mo llegamos aqu\u00ed? \u00bfY por qu\u00e9? Bueno, obviamente esos doce disc\u00edpulos encontraron algo que no los dejar\u00eda ir. Recuerde que las primeras iglesias eran iglesias en casas. Durante los primeros tres siglos aproximadamente, los primeros cristianos se reun\u00edan en hogares, en peque\u00f1os grupos, y celebraban la comuni\u00f3n, la Eucarist\u00eda, alrededor de las mesas hogare\u00f1as. \u00a1Comer este pan y beber este vino, cuerpo y sangre! Una y otra vez.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Justo al final de nuestra calle se encuentra Santa Maria Maggiore, donde se informa que se celebra misa todos los d\u00edas desde principios del siglo V. Todos los d\u00edas durante 1600 a\u00f1os. Si haces los c\u00e1lculos, eso se acab\u00f3, much\u00edsimo, 600.000 veces. Muchos &#8216;Padres Nuestros&#8217; y &#8216;Haced esto en memoria de m\u00ed&#8230;&#8217;   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y eso a pesar de una historia de la iglesia realmente desafiante. Los primeros cristianos adoraron durante m\u00e1s de 300 a\u00f1os antes de que se construyeran verdaderas iglesias. Gracias a Constantino, quien experiment\u00f3 una conversi\u00f3n en el siglo IV e hizo legal ser cristiano, tenemos iglesias. Luego est\u00e1 el Gran Cisma en el siglo XI, cuando los orientales (ortodoxos) y occidentales (los cat\u00f3licos romanos y nosotros) se dividieron por unas pocas palabras del credo. Y tenemos la Reforma en el siglo XVI, cuando Mart\u00edn Lutero coloc\u00f3 sus 95 tesis en el \u00e1rbol en Alemania el 31 de octubre de 1517. Tenemos el Vaticano II en el siglo XX. Mucha historia de la iglesia ha sobrevivido. \u00a1Y se construyeron muchas iglesias! Los doce disc\u00edpulos debieron haber encontrado algo que no los dejar\u00eda ir\u2026        <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestra lectura del Antiguo Testamento tenemos a Salom\u00f3n consagrando el magn\u00edfico templo que construy\u00f3 para adorar a Dios. Si desea una lectura e historia interesantes, lea los primeros cap\u00edtulos del libro de I Reyes y conozca el tama\u00f1o, la grandeza y la belleza de ese asombroso templo. Y aqu\u00ed estamos en otra hermosa iglesia, maravillosamente concebida, construida, restaurada y mantenida gracias a los esfuerzos herc\u00faleos de nuestra generosa junta en los Estados Unidos.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces planteo una pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed? En Roma, en el culto de San Pablo seg\u00fan la tradici\u00f3n anglicana, un domingo por la ma\u00f1ana cuando podr\u00edas estar en muchos otros lugares: dormir hasta tarde, practicar f\u00fatbol para tus hijos o nietos, salir a almorzar, clases de yoga, hacer turismo.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s usted sea un visitante de Roma y simplemente haya entrado. O quiz\u00e1s seas un habitual aqu\u00ed. O en alg\u00fan punto intermedio. Pero creo que vale la pena considerarlo: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s en San Pablo en lugar de una de las otras 900 iglesias en Roma, y por qu\u00e9 est\u00e1s en la iglesia?     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor esto muchos de sus disc\u00edpulos se volvieron atr\u00e1s\u2026\u201d Pero doce continuaron sigui\u00e9ndolo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontr\u00e9 la Iglesia Episcopal cuando ten\u00eda unos 18 a\u00f1os, en la universidad, en la Universidad de Missouri. Despu\u00e9s de mirar a mi alrededor y tratar de darle sentido a varias de las primeras crisis y tragedias familiares, entr\u00e9 a la Iglesia Episcopal y me sent\u00ed como en casa. Liturgia tradicional y formal bien hecha en un hermoso entorno que brindaba reverencia y alabanza a Dios, aumentada por buena m\u00fasica y con personas que encontr\u00e9 interesantes, atractivas y acogedoras. De hecho, como hemos dicho, no tener que poner nuestra mente en la puerta, la iglesia de la persona pensante, fue para m\u00ed un nuevo hogar y lo ha sido desde entonces. Eso fue hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os y todav\u00eda sigo viniendo. Hay algo que no me deja ir. \u00bfPor qu\u00e9 estoy aqu\u00ed? La tradici\u00f3n anglicana se centra en la belleza del culto como ofrenda a Dios y equilibra el respeto por nuestra herencia (lo que llamamos Tradici\u00f3n) con la lectura de la Palabra y la celebraci\u00f3n en la Mesa (Palabra y Sacramento, Eucarist\u00eda), el uso de rituales y s\u00edmbolos, junto con la flexibilidad y la adaptaci\u00f3n. Decimos que la teolog\u00eda anglicana (episcopal) es un taburete de tres patas de las Escrituras, la Raz\u00f3n y la Tradici\u00f3n. Hab\u00eda observado otras tradiciones que eran m\u00e1s asc\u00e9ticas: sin flores, velas ni m\u00fasica, sin belleza. La reverencia y la tradici\u00f3n de la Iglesia Episcopal me alimentaron. Y los sacramentos en la tradici\u00f3n transmitida por Jes\u00fas y los doce ap\u00f3stoles. Todav\u00eda me alimenta hoy. Me gust\u00f3 la adoraci\u00f3n, la gente y la naturaleza progresista. Las mujeres a\u00fan no hab\u00edan sido ordenadas\u2026 Ni siquiera se pensaba en el matrimonio entre personas del mismo sexo. La inclusi\u00f3n fue atractiva. Adem\u00e1s, la Eucarist\u00eda es fundamental para el culto, tal como lo instituy\u00f3 Jes\u00fas, y la forma de culto es pr\u00e1cticamente la misma en todas las iglesias anglicanas del mundo. Hay familiaridad y comodidad que uno puede experimentar en la Iglesia Anglicana cuando viaja internacionalmente.                 <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como m\u00e9dico en formaci\u00f3n entonces, y en la pr\u00e1ctica desde entonces, no ten\u00eda pensamientos de ser sacerdote. Eso vino mucho despu\u00e9s. Pero no me deja ir. \u00bfY por qu\u00e9 estoy en St. Paul&#8217;s? Podr\u00eda decir que son Larry e Yvette y su convincente conversaci\u00f3n. Y luego el mensaje del rector, ahora obispo Austin Rio, de que me necesitan aqu\u00ed y la s\u00faplica de Monse\u00f1or Mark. Pero en realidad estoy aqu\u00ed gracias a todos ustedes. Porque aqu\u00ed he recibido una c\u00e1lida bienvenida en repetidas ocasiones desde que entr\u00e9 por estas puertas por primera vez hace once a\u00f1os. De hecho, en el verano de 2013 vine aqu\u00ed por primera vez para servir.        <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que estoy aqu\u00ed porque este es un lugar especial con gente especial y un ministerio especial en un edificio especial. Y porque Dios est\u00e1 entre vosotros. Trabajando, viviendo y respirando el Esp\u00edritu Santo en tu presencia.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El domingo pasado vino de visita un joven de Estados Unidos y me dijo que era metodista y que esto era lo m\u00e1s cercano que pod\u00eda encontrar a un buen servicio metodista. Y despu\u00e9s me dijo que le gust\u00f3 lo que vio. Y se sinti\u00f3 bienvenido.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay algo especial aqu\u00ed. Algo que no puedo explicar. Eso no me deja ir. Por eso estoy aqu\u00ed y sigo volviendo. \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed?    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Am\u00e9n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s en San Pablo en lugar de una de las otras 900 iglesias en Roma, y por qu\u00e9 est\u00e1s en la iglesia?  <\/p>\n<p><span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/por-que-estas-aqui\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":45333,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2203,2202],"tags":[],"class_list":["entry","author-andrea","has-excerpt","post-45339","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adoracion","category-sermones-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/1.jpg?fit=1280%2C720&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p64wxd-bNh","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45339"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45339\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45344,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45339\/revisions\/45344"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/45333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}