{"id":40090,"date":"2022-10-16T12:01:00","date_gmt":"2022-10-16T10:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/?p=40090"},"modified":"2022-10-19T13:36:58","modified_gmt":"2022-10-19T11:36:58","slug":"sermon-ano-c-p24","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/sermon-ano-c-p24\/","title":{"rendered":"Serm\u00f3n, A\u00f1o C : P24"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El domingo pasado Jes\u00fas nos recordaba que tenemos que dar gracias en nuestra oraci\u00f3n por los dones que Dios nos ofrece, hoy nos recuerda que tambi\u00e9n es bueno pedir. La verdad es que no hace falta que nos recuerde que pidamos, pues es lo que hacemos habitualmente, m\u00e1s dif\u00edcil nos resulta dar gracias. Sin embargo, tambi\u00e9n es bueno pedir, por eso Jes\u00fas cuenta la par\u00e1bola del juez inicuo para explicar c\u00f3mo tenemos que orar siempre sin desanimarnos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Al pedir reconocemos nuestra limitaci\u00f3n y ponemos nuestra confianza en Dios. La fe sostiene nuestra esperanza y el convencimiento de que Dios est\u00e1 a favor nuestro, est\u00e1 de nuestra parte. Como dice San Agust\u00edn, \u00abla fe es la fuente de la oraci\u00f3n, no puede fluir el r\u00edo cuando se seca el manantial del agua\u00bb. Es decir, quien pide es porque cree y conf\u00eda en Dios. Pero, al mismo tiempo, la oraci\u00f3n alimenta nuestra fe, por eso le pedimos a Dios que ayude nuestra incredulidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos preguntarnos \u00bfqu\u00e9 es lo que pedimos cuando rezamos? \u00bfPedimos s\u00f3lo para nosotros, para nuestro inter\u00e9s y beneficio? \u00bfTenemos en cuenta las necesidades de nuestro alrededor y a los necesitados?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio nos presenta a una pobre viuda, muy vulnerable socialmente por no tener el amparo de un hombre en una sociedad marcadamente patriarcal, pero que no deja de pedir una y otra vez. Pero \u00bfqu\u00e9 pide la viuda? Lo que pide es justicia. Y Dios siempre est\u00e1 dispuesto a hacer justicia, sobre todo a los m\u00e1s necesitados, a los que son precisamente las v\u00edctimas de la injusticia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy el Evangelio nos ense\u00f1a que orar es pedir justicia y tambi\u00e9n comprometerse para que esa justicia se aplique en las situaciones de injusticia. Y tambi\u00e9n que nuestra oraci\u00f3n necesita una gran dosis de fe y de esperanza: fe en que Dios nos escucha y esperanza en que nos dar\u00e1 lo que m\u00e1s necesitamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Eucarist\u00eda es una gran oraci\u00f3n en la que damos gracias a Dios por Jesucristo que ha entregado su vida para hacer justicia a favor de los m\u00e1s necesitados de nuestro mundo, y tambi\u00e9n por todos y cada uno de nosotros, por eso \u201ces justo y necesario\u201d darle gracias, es \u201cnuestro deber y salvaci\u00f3n\u201d. Celebremos la Eucarist\u00eda y demos gracias a Dios que escucha nuestras oraciones y est\u00e1 atento a nuestras necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacemos gala de que Dios es grande y bueno. Que no hay l\u00edmites en su coraz\u00f3n. Que, como buen Padre que es, nos concede a tiempo y a destiempo, aquello que necesitamos para vivir o seguir como hijos en el camino de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfsabemos si la oraci\u00f3n es grande en nosotros? \u00bfSi el motor de nuestra actividad humana y eclesial est\u00e1 sustentado en una relaci\u00f3n de \u201ct\u00fa a t\u00fa\u201d con Dios o si, por el contrario, ese compromiso del d\u00eda a d\u00eda, ha ca\u00eddo en un puro activismo dejando caer el peso y toda su fuerza en nuestras habilidades, carismas, car\u00e1cter, temperamento y aptitudes?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El evangelio de hoy nos urge m\u00e1s que nunca, a ser como esa insistente mujer que ante el juez injusto expon\u00eda una y otra vez sus necesidades con el convencimiento de que tarde o temprano se saldr\u00eda con la suya. \u00bfDe qu\u00e9 manera?: desde la confianza, constancia, esperanza y creyendo que Dios, siempre justo, permanece al otro lado disfrutando y escuchando nuestra plegaria. Y, por supuesto, sin perder ni la profundidad de lo que celebramos ni la creatividad para transmitirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El matiz que Jes\u00fas ofrece en la par\u00e1bola del juez es importante. Hay que orar y no desanimarse para que Dios haga justicia con sus elegidos. Y es que la mayor\u00eda de los desvelos que el cristiano tiene respecto al crecimiento del Reino y de la Palabra solo se traducir\u00e1n en realidad con el uso continuado de la oraci\u00f3n. El soberbio pedir\u00e1 una sola vez y al no cumplirse su petici\u00f3n, la abandonar\u00e1, molesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La humildad necesaria para acercarse a Dios plantea que limpiemos antes nuestra soberbia y eso se consigue con el desvalimiento, con no considerarse ni importante y mucho menos agente de la consecuci\u00f3n de lo que pedimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios no nos olvida jam\u00e1s. \u00c9l nos invita a ser perseverantes en nuestras propias luchas. De esto es lo que trata la corta par\u00e1bola de la viuda insistente, le\u00edda en el Evangelio de hoy. La viuda representa a aquella persona que se siente derrotada, abandonada, olvidada por la sociedad, la familia y el pa\u00eds, y que, en su necesidad, no se cansa de golpear, pedir justicia e insistir hasta lograr una respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La perseverancia en la lucha es la clave del triunfo. Esta par\u00e1bola nos recobra la fuerza para seguir golpeando puertas, orando, haciendo vigilias, marchas, reuniones y demandas al gobierno, a la sociedad, y al mismo Dios para que se nos abran las puertas a una vida digna y justa. Tambi\u00e9n a la viuda, al forastero, al hu\u00e9rfano, al empobrecido y al inmigrante, Dios les da la oportunidad de vivir en plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy es un d\u00eda de oraci\u00f3n; es domingo de s\u00faplica, perseverancia y fortaleza. Continuemos nuestro servicio de oraci\u00f3n agradeciendo al buen Dios por nuestra iglesia que, como comunidad de fe, nos ayuda a crecer en la fe, para encarnar al Dios vivo que lucha con el que lucha y sue\u00f1a con el que sue\u00f1a; sue\u00f1os de amor, de paz y justicia. \u00a1Am\u00e9n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podr\u00edamos preguntarnos \u00bfqu\u00e9 es lo que pedimos cuando rezamos?<\/p>\n<p><span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/sermon-ano-c-p24\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":3053,"featured_media":40092,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2203,2202],"tags":[],"class_list":["entry","author-francisco-alberca","has-excerpt","post-40090","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adoracion","category-sermones-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/ea3d41e9a491c513a716b6dc65905c04-e1666178878880.jpg?fit=900%2C506&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p64wxd-aqC","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3053"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40090\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40092"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}