{"id":36486,"date":"2022-03-16T12:27:20","date_gmt":"2022-03-16T11:27:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/archives\/36486"},"modified":"2022-03-16T12:27:21","modified_gmt":"2022-03-16T11:27:21","slug":"cristo-la-mama-gallina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/cristo-la-mama-gallina\/","title":{"rendered":"Cristo la Mam\u00e1 Gallina"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:35% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"556\" height=\"320\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Mosaic-Dominus-Flavis-620.jpg?resize=556%2C320&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-36448 size-full\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Mosaic-Dominus-Flavis-620.jpg?w=556&amp;ssl=1 556w, https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Mosaic-Dominus-Flavis-620.jpg?resize=465%2C268&amp;ssl=1 465w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00ab<em>\u00a1Cu\u00e1ntas veces quise juntar a tus hijos, as\u00ed como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!<\/em>\u00ab<\/p><cite><em>Lucas 13:34b<\/em><\/cite><\/blockquote>\n<\/div><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la Cuaresma estamos en un camino que nos permite considerar las cosas con otros ojos. Los cambios en la liturgia y las nuevas disciplinas que estamos invitados a asumir nos ayudan a volver a cimentar nuestra fe en Dios m\u00e1s que en nuestros h\u00e1bitos o nuestras respuestas preparadas; especialmente los religiosos o de exclusivos. La Cuaresma es un tiempo en el que todos estamos invitados a reconsiderar c\u00f3mo pensamos y experimentamos nuestra pertenencia a los dem\u00e1s y a Dios. Para nosotros aqu\u00ed en San Pablo tambi\u00e9n implica considerar de nuevo los lazos de comunidad cristiana que se han sido heridos durante esta pandemia. Durante nuestro camino de Cuaresma, nuestro sentido de pertenencia ser\u00e1 redefinido y refinado por la presencia redentora de Cristo y la experiencia de nuestra comuni\u00f3n con \u00e9l y con los dem\u00e1s.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Evangelio de hoy nos invita a considerar con otros ojos nuestra misi\u00f3n como cristianos y cristianas y como Iglesia mientras escuchamos a Cristo hablar de su propia misi\u00f3n de curaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n. Escuchemos a Cristo responder a un grupo de fariseos que se le acercan para decirle que Herodes quiere matarlo: \u201cMira, hoy y ma\u00f1ana seguir\u00e9 expulsando demonios y sanando a la gente, y al tercer d\u00eda terminar\u00e9 lo que debo hacer. Tengo que seguir adelante hoy, ma\u00f1ana y pasado ma\u00f1ana, porque no puede ser que muera un profeta fuera de Jerusal\u00e9n\u201d. Su respuesta puede sonar extra\u00f1a a nuestros o\u00eddos porque parece decir que tiene que hacer dos cosas al mismo tiempo; sanar y emprender un viaje a Jerusal\u00e9n. Sugiere que est\u00e1 marcando el ritmo de sus actos diarios de curaci\u00f3n junto con su camino diario hacia Jerusal\u00e9n, hacia su Cruz. Para Jes\u00fas, en efecto, \u201cexpulsar demonios\u201d, \u201chacer curaciones\u201d y cumplir la voluntad de su Padre \u2013que implica morir en la cruz\u2013 son una misma cosa. El camino, la curaci\u00f3n y la Cruz son uno. La imagen de la gallina que Jes\u00fas emplea para ilustrar su relaci\u00f3n con nosotros transmite tanto un sentido de protecci\u00f3n maternal como la idea de sacrificio, porque una gallina se dejar\u00eda comer para proteger a sus polluelos. Para Jes\u00fas, consumirse plenamente tanto en el amor como en el servicio a Dios y tambi\u00e9n a sus hermanos es exactamente lo mismo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo mismo es cierto para nosotros. No podemos estar en comuni\u00f3n con Dios si no anhelamos estar en comuni\u00f3n con todos y con toda la Creaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No podemos estar en comuni\u00f3n con Dios si no estamos particularmente atentos a las enfermedades y sufrimientos de nuestros hermanos y hermanas en nuestro camino. No podemos pertenecer a Dios si no nos pertenecemos al mismo tiempo unos a otros. No podemos pertenecer a Dios si no somos conscientes desde el principio de que nuestra verdadera realidad es la de la comuni\u00f3n, y que esta comuni\u00f3n es tambi\u00e9n un v\u00eda crucis. La comuni\u00f3n, y la comunidad cristiana que ella fomenta, no es un proyecto humano : es un don de Dios que exige nuestra respuesta amorosa. Si muchos poderes del mal pueden destruir y conquistar nuestro coraz\u00f3n y nuestra mente, es porque nos inculcan la idea de que este tipo de comuni\u00f3n no es real. Nos hacen indiferentes no s\u00f3lo a nuestros propios sufrimientos, sino tambi\u00e9n al sufrimiento de los dem\u00e1s. Nos hacen indiferentes a la cruz de Cristo, tal como dice Pablo. Nos hacen indiferentes a la comuni\u00f3n vivificante y a la fraternidad que corre de esta cruz. Los enemigos de la cruz, que estan en nosostros mismos, nos alimentan con la idea venenosa de que existen diferencias esenciales entre nosotros, entre nuestros sufrimientos individuales y nuestras aspiraciones, que no podemos estar en comuni\u00f3n por x o y razones, que pertenecemos esencial y exclusivamente a una determinada raza, naci\u00f3n, ideolog\u00eda, clase social, idioma y no radicalmente entre s\u00ed. Todos estos poderes no quieren que experimentemos la realidad de que nos pertenecemos principalmente unos a otros en Dios antes y contra todo lo dem\u00e1s y cualquier otro poder.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los poderes malignos de este mundo, incluidos los poderes que inspiraron en Herodes el deseo de matar a Jes\u00fas, quieren que creamos que vivir en comuni\u00f3n no es nuestra identidad primordial, que vivir en comuni\u00f3n no es lo que estamos destinados a ser y que no es donde pertenecemos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afortunadamente para nosotros, Dios nunca se cansa de llamarnos bajo sus alas, de luchar por nosotros. El gran misterio que nos une, no solo a los que estamos aqu\u00ed presentes esta ma\u00f1ana, el misterio que une a todos los santos en la tierra y en el cielo y, de hecho, a toda la creaci\u00f3n misma, es este. Es el misterio de la comuni\u00f3n. Este misterio se va a hacer visible muy pronto, justo aqu\u00ed. Este misterio es la sombra de Dios que nos cubre y nos permite crecer hasta la plena estatura de Cristo. De hecho, si la Comuni\u00f3n fuera un animal, probablemente ser\u00eda una gallina. En este altar sois acogidos bajo las alas de Cristo, porque \u00c9l se entrega a vosotros en su cuerpo y sangre en el momento en que abre sus alas en la Cruz para abrazar a toda nuestra humanidad. En el misterio de la comuni\u00f3n nada queda sin ser tocado, nada que necesite atenci\u00f3n queda sin atenci\u00f3n. Todo y todos est\u00e1n reunidos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al venir a esta mesa, recuerdan que pueden traer con ustedes todo lo que son, en su mente, imaginaci\u00f3n y coraz\u00f3n para comunicarles con \u00e9l. Pueden traer a todas las personas que recuerden que est\u00e9n vivas o dormidas, sufriendo o alegres. Bajo sus alas tambi\u00e9n pueden comunicarle sus dudas, su ira y sus miedos. Aqu\u00ed todo se junta en Cristo y se consuma en \u00e9l. Aqu\u00ed toda criatura est\u00e1 invitada a habitar y calentarse en su presencia real y bajo la sombra de sus alas. Incluso si somos perseguidos por las zorras de este mundo, al igual que una cr\u00eda de pollitos, a\u00fan podemos unirnos a este altar y encontrar refugio en el cuerpo de Cristo. Esta peque\u00f1a miga de pan nos abre las profundidades de la intimidad de Dios. Aqu\u00ed, entre nosotros, podemos acogerlo y acogernos unos a otros en su nombre. Nuestra intimidad con \u00e9l nos hace a todos uno. Y cuando recitamos las palabras del <em>Sanctus<\/em>\u201cBendito el que viene en el nombre del Se\u00f1or\u201d mientras nos hacemos la se\u00f1al de la cruz, no sabremos si estamos hablando de nosotros o de \u00e9l. En comuni\u00f3n podemos acogernos unos a otros porque verdaderamente nos convertimos en un solo cuerpo espiritual. Esta gran intimidad, esta gran proximidad con Dios y entre nosotros nos protege de las zorras de este mundo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pronto voy a dejar este posadero y todos vamos a partir de este gallinero donde Cristo nos ha reunido bajo sus alas. Pronto vamos a dejar el nido de Jes\u00fas. Sin embargo, podemos traer su presencia y su calor al mundo, cuando, as\u00ed como un pollito deja a su madre, saldremos a acoger, proteger, defender, dar de comer y ayudar a los dem\u00e1s. Si todav\u00eda buscan alguna disciplina cuaresmal, \u00bfpor qu\u00e9 no ser para otro el nido que han encontrado aqu\u00ed, en la intimidad de la presencia de Jes\u00fas y en la compa\u00f1\u00eda de esta comuni\u00f3n? Esto puede ser tan simple como hablar con alguien con quien nunca ha hablado o escucharlo. Puede ser tan simple como invitar a alguien a cenar, tomar un caf\u00e9 o dar un paseo. O simplemente t\u00f3male un tiempo para estar en silencio con usted mismo. Estas son s\u00f3lo algunas de las formas en que podemos comunicarnos la intimidad de Dios entre nosotros como Cristo, la gallina, nos la comunica en el sacramento de la comuni\u00f3n. Todos estos simples signos de intimidad divina har\u00e1n de nosotros un pueblo al que la gente quiera pertenecer. Y muy humildemente, el amor y la paz de Cristo se extender\u00e1n a trav\u00e9s de sus lazos de amistad, incluso a los corazones m\u00e1s desolados y solitarios.<\/p>\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Joris B\u00fcrmann, MA, MDiv<br\/>Misionario YASC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No podemos pertenecer a Dios si no somos conscientes desde el principio de que nuestra verdadera realidad es la de la comuni\u00f3n, y que esta comuni\u00f3n es tambi\u00e9n un v\u00eda crucis.<\/p>\n<p><span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/cristo-la-mama-gallina\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":36458,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2203,2202],"tags":[],"class_list":["entry","author-andrea","has-excerpt","post-36486","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-adoracion","category-sermones-es"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/Mosaic-Dominus-Flavis-620-2.jpg?fit=556%2C320&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p64wxd-9uu","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36486\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36458"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}