{"id":26559,"date":"2020-09-27T10:30:00","date_gmt":"2020-09-27T08:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/?p=26559"},"modified":"2020-11-02T23:40:57","modified_gmt":"2020-11-02T22:40:57","slug":"el-poder-de-la-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/el-poder-de-la-comunion\/","title":{"rendered":"El Poder de la Comuni\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia de la palabra de este domingo nos lleva a reflexionar un tema muy importante para nuestros tiempos. As\u00ed es como en este domingo vamos a centrar nuestra reflexi\u00f3n en el texto del ap\u00f3stol Pablo quien, en su carta a los fieles de la ciudad de Filipo, les exhorta a conservar la unidad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tema de la unidad reviste una particular importancia en una sociedad pluralista como la nuestra, en la que se valora la autonom\u00eda y las diferente Constituciones proclaman el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Por eso no es f\u00e1cil hablar de unidad dentro de la Iglesia en el contexto contempor\u00e1neo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe una palabra de gran importancia para la vida de la Iglesia. Se trata de la palabra \u201ccomuni\u00f3n\u201d. Para que esta palabra, de gran densidad teol\u00f3gica, no se diluya en medio de una hermosa teor\u00eda desconectada&nbsp;&nbsp;del mundo de lo concreto, debe conducir al compartir fraterno. La comuni\u00f3n exige compartirlo todo con los hermanos: la fe, la esperanza, el pan eucar\u00edstico, nuestros conocimientos, nuestro tiempo, los gozos y las tristezas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como lo expresa bellamente la liturgia,&nbsp;&nbsp;pertenecer a la Iglesia implica confesar un solo Se\u00f1or, una sola fe, un bautismo. Y estos sentimientos nos deben conducir a&nbsp;acciones concretas de solidaridad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comuni\u00f3n, que es sin\u00f3nimo de compartir, se fortalece y se expresa en la eucarist\u00eda, donde nos unimos con Dios y con los hermanos.&nbsp;No podemos imaginar la comuni\u00f3n como un objeto precioso que se&nbsp;&nbsp;posee y que se guarda en una caja fuerte para evitar que se pierda. La comuni\u00f3n es una realidad din\u00e1mica que se consolida a trav\u00e9s de nuestras acciones en la vida de todos los d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es f\u00e1cil hablar de comuni\u00f3n en un mundo plural, donde la subjetividad se convierte en criterio de verdad.&nbsp;&nbsp;Por eso la comuni\u00f3n en la fe se ve seriamente amenazada en nuestro tiempo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Veamos algunos escenarios en los cuales se critica con vehemencia la comuni\u00f3n eclesial: Hay personas que se reconocen creyentes en Dios; m\u00e1s a\u00fan, afirman que son cristianos. Pero al mismo tiempo se proclaman como \u201ccreyentes sin Iglesia\u201d porque, por razones ideol\u00f3gicas o por experiencias negativas&nbsp;&nbsp;del pasado, se sienten muy lejos de la Iglesia. Est\u00e1n convencidos de que pueden vivir su relaci\u00f3n con Dios de manera individualista, prescindiendo de esa mediaci\u00f3n que es la comunidad eclesial.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay cristianos que interpretan el seguimiento de Jes\u00fas de una manera puramente sociol\u00f3gica. Para ellos, Jes\u00fas fue un revolucionario que vino a encabezar un movimiento de liberaci\u00f3n contra las estructuras opresoras del Imperio Romano, que era la superpotencia de entonces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta lectura exclusivamente horizontal y pol\u00edtica del evangelio conduce a graves fracturas de la comuni\u00f3n de la Iglesia y genera enfrentamientos dentro de la comunidad. La historia de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina&nbsp;&nbsp;ofrece abundantes testimonios de estas dolorosas luchas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todas estas personas, les podemos responder con la Carta a los Filipenses, donde el ap\u00f3stol Pablo exhorta a tener un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma; nos pide que desterremos las rivalidades y presunciones y nos invita a tener los mismos sentimientos que tuvo Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evitemos entender estas reflexiones sobre la unidad de la Iglesia como un llamado a la uniformidad, como si los cristianos tuvi\u00e9ramos que ser como unos \u201cclones\u201d o copias exactas en nuestra manera de analizar la realidad y responder a la acci\u00f3n de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ap\u00f3stol Pablo nos invita a reflexionar sobre la unidad dentro de la Iglesia, unidad que se construye a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, de la lectura de la Biblia, de la participaci\u00f3n lit\u00fargica, se alimenta del estudio de los documentos de la Iglesia y se expresa en solidaridad con los m\u00e1s pobres.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conservaci\u00f3n de la&nbsp;&nbsp;unidad no significa uniformidad de pensamiento ni mordaza para expresar nuestras diferencias de enfoque. Pero eso debe hacerse con madurez, seriedad y amor a la Iglesia fundada por Cristo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seres humanos somos inestables y muchas veces tomamos decisiones equivocadas motivados por las simpat\u00edas o antipat\u00edas, por las filias o las fobias. As\u00ed somos. Lo importante es tener la honestidad de reconocer nuestros errores e introducir los ajustes que sean necesarios; en el mundo empresarial, los ajustes o cambios de rumbo son&nbsp;&nbsp;resultado de la evaluaci\u00f3n continua que se va haciendo de las cifras de la organizaci\u00f3n; en los seguidores de Jesucristo, los ajustes o cambios de rumbo tienen un significado teol\u00f3gico muy hondo, pues hablamos de conversi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teniendo como tel\u00f3n de fondo esta par\u00e1bola de los dos hijos a quienes su padre invita a trabajar en el cultivo familiar, pid\u00e1mosle a Dios que nos ayude a ser coherentes entre las buenas intenciones que manifestamos de palabra y lo que realmente hacemos;&nbsp;pidamos la humildad para reconocer las decisiones equivocadas que hayamos tomado y que tengamos el valor de cambiar. En pocas palabras, pidamos la gracia&nbsp;&nbsp;de la conversi\u00f3n que tanto necesitamos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creer en Dios es vivir como Jes\u00fas. No se trata tanto de saberse la teor\u00eda, cuanto de actuar conforme a ella. Est\u00e1 claro que hay que conocer la teor\u00eda para poder ponerla en pr\u00e1ctica. Pero al fin de cuentas, lo que cuenta es actuar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra fe no es un libro de pr\u00e1cticas, sino el estilo de vida de una persona: Jes\u00fas de Nazaret. \u00c9l es nuestro \u201cmanual\u201d, el modelo a seguir. Con \u00c9l nos encontramos cada vez que venimos a la Eucarist\u00eda. Escuchamos su Palabra, comulgamos su Cuerpo y su sangre, ahora toca llevarlo a nuestra vida y dar testimonio de \u00c9l con nuestras obras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que la fe que vamos a profesar ahora, recitando el Credo, no se quede en meras palabras. Que no nos pase como al segundo hijo, que dijo: \u201cVoy, Se\u00f1or\u201d, pero no fue. Que acojamos con alegr\u00eda la invitaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cHijo, ve hoy a trabajar en mi vi\u00f1a\u201d. Am\u00e9n!&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La liturgia de la palabra de este domingo nos lleva a reflexionar un tema muy importante para nuestros tiempos. 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