{"id":22828,"date":"2020-03-29T13:19:29","date_gmt":"2020-03-29T11:19:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.stpaulsrome.it\/?p=22828"},"modified":"2020-03-31T14:53:45","modified_gmt":"2020-03-31T12:53:45","slug":"ano-a-v-domingo-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/ano-a-v-domingo-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"A\u00f1o A: V Domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p>Hemos llegado ya a las puertas de la gran Semana Santa, hoy estamos celebrando el \u00faltimo domingo de Cuaresma, el pr\u00f3ximo domingo juntos celebraremos el domingo de Ramos, el ingreso triunfante de Jes\u00fas a la ciudad Santa Jerusal\u00e9n para llegar as\u00ed a celebrar la Pascua, el gran momento, la gran fiesta de todos los cristianos.<\/p>\n<p>El signo que hoy guiar\u00e1 nuestra meditaci\u00f3n es la vida. Todas las lecturas nos hablan de un Dios amante de la vida, nos habla de un Dios y Se\u00f1or de la Vida.<\/p>\n<p>En la primera lectura, el profeta Ezequiel, en nombre de Dios dice a su pueblo: \u201cLes infundir\u00e9 mi esp\u00edritu y vivir\u00e1n\u201d.\u00a0 El mismo Dios les promete que hasta los huesos de sus muertos volver\u00e1n a vivir alegres y gozosos en la ciudad santa. En estas palabras vemos como el Dios de Israel es un Dios de vivos, no de muertos y los que creen en \u00e9l, aunque hayan muerto, vivir\u00e1n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n san Pablo les dice a los primeros cristianos de Roma que Cristo Jes\u00fas es la Vida y que los que tengan su Esp\u00edritu vivir\u00e1n con \u00e9l para siempre.\u00a0Nuestro cuerpo muere, pero si nuestro esp\u00edritu vive en comuni\u00f3n con el Esp\u00edritu de Cristo, el Esp\u00edritu de Cristo vivificar\u00e1 nuestro cuerpo mortal, porque el Esp\u00edritu de Cristo es la Vida.<\/p>\n<p>Como vemos, la liturgia de la palabra de este quinto domingo de cuaresma quiere dejarnos ya entrever la gran verdad de la Pascua de Resurrecci\u00f3n, nos quieren hacer ver que Cristo es Vida y que los que vivamos en comuni\u00f3n con \u00e9l viviremos para siempre.<\/p>\n<p>Precisamente este es el mensaje del Santo Evangelio de hoy, con la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, nuestro Se\u00f1or no quiere otra cosa que seamos consientes de que, nuestra vida no termina aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Para su mejor comprensi\u00f3n es importante fijarnos en algunos detalles, tales como: El hecho de que la Palabra de Dios es una palabra viva, tanto que nunca se quedar\u00e1 est\u00e9ril, siempre nos dir\u00e1 algo nuevo, algo que podamos aplicar a nuestra vida en el aqu\u00ed y el ahora.<br \/>\nOtro hermoso detalle que llama la atenci\u00f3n es la fuerza que tiene la oraci\u00f3n de Jes\u00fas. Tambi\u00e9n es muy importante meditar en la gran fe de Marta. Fe profunda y ejemplar que nos ha acompa\u00f1ado a lo largo de esta cuaresma.<\/p>\n<p>Yo soy la resurrecci\u00f3n y la vida, nos dice el Se\u00f1or, el que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1.<\/p>\n<p>Estas son la palabras que hoy nos tienen que dar un remez\u00f3n a nuestras vidas apagadas, muchas de la veces adormecidas por la rutina y la monoton\u00eda de esta nuestra opaca sociedad, porque hay mucha gente que vive en la indiferencia y la mediocridad en vez de afrontar con ah\u00ednco y coraje los retos de la vida.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas hoy el Evangelista de San Juan nos presenta a Jes\u00fas como la Vida; en los dos domingos anteriores lo ha presentado como Agua viva y como Luz.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sabe, como hombre que es, que esta vida humana corporal es una vida ef\u00edmera, que acaba siempre en la muerte del cuerpo. Lo ha experimentado dolorosamente ante la tumba de su amigo L\u00e1zaro, pero quiere que sus amigos: L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda, sepan que la vida humana no termina con la muerte del cuerpo, que existe la vida del esp\u00edritu, una vida que no termina, sino que se transforma.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le dice a su amiga Marta que \u00e9l es la Vida y los que viven en comuni\u00f3n con \u00e9l, aunque hayan muerto corporalmente vivir\u00e1n para siempre con \u00e9l. Jes\u00fas quiere que sus amigos vean en la resurrecci\u00f3n temporal de L\u00e1zaro, en su reviviscencia corporal, una imagen, una prefiguraci\u00f3n de lo que ser\u00e1 la resurrecci\u00f3n definitiva en el esp\u00edritu, una resurrecci\u00f3n para la vida eterna.<\/p>\n<p>Esta es la gran verdad consoladora de nuestra fe, la verdad de nuestra fe en la resurrecci\u00f3n, la verdad que contemplaremos gozosos en la pr\u00f3xima y ya cercana fiesta de la Pascua de Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ayer como hoy, Jes\u00fas tambi\u00e9n se cruza por nuestro camino de la vida y nos pregunta \u00ab\u00bfCrees esto?\u00bb, por que as\u00ed como le pregunta Marta, tambi\u00e9n les pregunt\u00f3 antes a la samaritana y al ciego de nacimiento, los tres responden \u00abCreo\u00bb, el Se\u00f1or tambi\u00e9n hoy espera nuestra respuesta, no lo dudemos, con absoluta certeza respondamos tambi\u00e9n nosotros Creo!<\/p>\n<p>Como resultado de este importante Creo, es tener la certeza en la Resurrecci\u00f3n, porque esta es la clave de nuestra fe, el triunfo de Jes\u00fas sobre la muerte. Porque como afirma San Pablo: \u201cSi Cristo no hubiera resucitado vana ser\u00eda nuestra fe\u201d. Porque su victoria es nuestra victoria, su resurrecci\u00f3n es tambi\u00e9n la nuestra.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ante la tumba de su amigo, anuncia a toda la humanidad que la muerte terrena nos es el fin, Jes\u00fas les anuncia, nos anuncia que \u00c9l triunfar\u00e1 definitivamente sobre la muerte y que su triunfo tambi\u00e9n ser\u00e1 el nuestro. El que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1; de aqu\u00ed que en esta vida, vale la pena combatir bien nuestra batalla.<\/p>\n<p>La Cuaresma nos acerca m\u00e1s a Dios, para que nuestra fe se fortalezca para hacernos caer en cuenta de que nuestro Dios es un Dios vivo, es el Dios de la vida y la felicidad plena.<\/p>\n<p>La Eucarist\u00eda es un momento especial para encontrarnos con ese Dios, que tambi\u00e9n nos sale al encuentro en la vida de cada d\u00eda, en cada persona y en cada acontecimiento.<\/p>\n<p>Que L\u00e1zaro, Marta y Mar\u00eda, que eran sus amigos, nos ayuden a crecer en amistad con \u00c9l y a cuidar m\u00e1s nuestros encuentros en la oraci\u00f3n y sobre todo en nuestra manera de relacionarnos con Dios y con los dem\u00e1s. Amen!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Cuaresma nos acerca m\u00e1s a Dios, para que nuestra fe se fortalezca para hacernos caer en cuenta de que nuestro Dios es un Dios vivo, es el Dios de la vida y la felicidad plena.<span class=\"more-link\"><a href=\"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/ano-a-v-domingo-de-cuaresma\/\">seguir leyendo<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":22829,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2169],"tags":[],"class_list":["entry","author-andrea","has-excerpt","post-22828","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-uncategorized"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/stpaulsrome.it\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/cdi59-196-scaled.jpg?fit=2048%2C981&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p64wxd-5Wc","jetpack_sharing_enabled":false,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22828\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/stpaulsrome.it\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}